Qué llevar al Camino de Santiago: guía práctica para una mochila ligera

Equipo básico para el Camino de Santiago

En marzo de 2024 recorrí el Camino Primitivo durante dos semanas. Fue mi primer Camino de Santiago y también mi primera ruta de varias jornadas seguidas caminando. Como es lógico, al hacer la mochila tenía muchas dudas sobre qué llevar y qué dejar fuera.

Consulté varias webs y foros, y después apliqué algo de sentido común y experiencia previa en senderismo. Hubo aciertos y también algunos errores.

Desde entonces he recorrido también el Camino del Salvador y el Camino del Norte y he ido configurando poco a poco mi equipo habitual para hacer el Camino de Santiago.

Voy a contarte en este artículo la lista completa de lo que suelo llevar en la mochila, lo que funciona, lo que ya no llevo y lo que puede variar en función del Camino, de la época del año, etc.

Cuánto peso es razonable

Uno de los asuntos más importantes es el peso. Todo lo que metas tendrás que cargarlo durante muchos kilómetros.

Como referencia general, se suele recomendar que el peso total de la mochila con el equipo no supere los 7–8 kg. Yo nunca he llegado a pesar la mía, la verdad, pero no creo que ande muy lejos de esa cifra.

Antes de meter algo en la mochila conviene hacerse una pregunta sencilla:

¿Lo voy a usar de verdad?

Una anécdota significativa: en el albergue público de Grado, en Asturias, guardan en un armario decenas de prendas abandonadas por peregrinos que tuvieron que aligerar peso tras la primera etapa del Camino Primitivo. Cargar con demasiadas cosas al comenzar es muy habitual.

Foto con todo el equipo que utilicé en el Camino Primitivo de Santiago

Lista básica: qué llevar al Camino de Santiago.

Una mochila ligera no consiste en llevar lo mínimo posible, sino en llevar solo lo que realmente vas a usar.

Esta es una base sencilla y sufieciente para la mayoría de Caminos de Santiago.

Mochila

  • Mochila de senderismo de 40 – 50 litros.
  • Funda impermeable (si no viene incluida).

Casi tan importante como la capacidad puede ser no llenarla por completo.

Calzado

  • Zapatillas de senderismo o trail running cómodas (preferentemente impermeables).
  • Chanclas o sandalias ligeras (para el final del día).

El calzado tiene que estar ya adaptado al pie. No lo estrenes al comenzar el Camino.

Ropa (sistema de capas)

  • 2 camisetas técnicas (capa inferior)
  • 1 camiseta sotshell / térmica (para el otoño/invierno, capa media)
  • 1 prenda de abrigo (un forro polar, por ejemplo)
  • 1 impermeable ligero
  • 1 camiseta cómoda (para descansar / dormir)
  • 1 pantalón de senderismo
  • 1 pantalón ligero cómodo (para descansar)
  • 2-3 mudas de ropa interior
  • 2-3 pares de calcetines
  • 1 gorra o sombrero para el sol

La clave no es llevar más ropa, sino lavar siempre que se pueda y volver a usar.

Descanso

  • Saco de dormir.

El tipo de saco puede variar según la época del año. En verano puede bastar con uno tipo sábana.

Aseo e higiene

  • Cepillo y pasta de dientes.
  • Bote pequeño de gel/champú.
  • Toalla de microfibra.
  • Desodorante (formato pequeño).
  • Cortauñas.

Todo en tamaño reducido.

Botiquín básico

  • Tiritas / Antiampollas
  • Ibuprofeno o paracetamol
  • Vaselina o crema anti-fricción (muy recomendable para los pies)
  • Algunas gasas, esparadrapo.
  • Tijeras pequeñas
  • Povidona yodada.

También los medicamentos específicos que necesite cada persona. En las farmacias o en tiendas de deporte se pueden adquirir botiquines muy prácticos para este tipo de ocasiones.

Agua y comida

  • Bidón o cantimplora (para mí el ideal es el de 1 litro)
  • Algo de comida para la etapa: fruta, barritas de cereales, frutos secos…

Siempre hay que dejar algo de espacio en la mochila para la comida. En ocasiones puedes terminar el día en algún destino donde no hay ninguna tienda y puedes tener que transportar la comida durante parte o toda la etapa.

Otros básicos

  • Teléfono móvil y cargador
  • Documentación y dinero
  • Riñonera o bolso pequeño para llevar lo importante si sales a pasear sin la mochila
  • Linterna fronal

Opcionales

  • Bastón de senderismo
  • Gorro de lana / Guantes
  • Gafas de sol
  • Crema solar
  • Tapones para los oídos (ideales contra los ronquidos en los albergues)
  • Bolsas organizadoras de equipaje
  • Funda de almohada

Esta sería la lista esencial pero partir de aquí, puedes ajustar lo que necesites según tus circunstancias personales, la época del año, la distancia que vas a recorrer, si vas a dormir en albergues o en hoteles, etc.

Esta base, sin embargo, es más que suficiente para la mayoría de personas.

La mochila que uso en el Camino

Utilizo una mochila Forclaz de Decathlon de 50 litros de capacidad.

Tiene aspectos positivos que me gustan mucho:

  • Es resistente.
  • Está bien organizada por compartimentos.
  • Es muy cómoda y ajustable

La mochila tiene una cremallera frontal que es muy práctica ya que permite un gran apertura y acceder a las cosas fácilmente. Tiene el problema de que si se rompe esa cremallera puedes quedarte sin mochila pero, de momento, parece resistente y no ha dado ningún problema.

Peregrino caminando en el Camino de Santiago con una mochila de senderismo a la espalda

El error que cometí con la mochila en mi primer Camino

Para mi primer Camino de Santiago, el Primitivo utilicé una mochila tipo tactica o militar de unos 40 litros que llevo en los viajes cortos de unos pocos días.

Al prepararla el día anterior me di cuenta de que no tenía suficiente espacio y acoplé debajo una pequeña mochila de 10 litros con correas. No fue la solución más cómoda ni la más elegante, pero era lo que tenía.

Por tanto, para realizar el Camino de Santiago recomiendo una mochila de senderismo de unos 45-50 litros reales.

En verano puede bastar con menos capacidad, ya que se necesitan menos prendas de abrigo.

Y, sobre todo: no cometer el mismo error que yo. Es importante preparar la mochila con antelación, probando si te cabe todo lo que quieres llevar.

Accesorios de mochila que llevo

  • Funda impermeable para la lluvia.
  • Algunos enganches exteriores por si necesito llevar algo que no quepa dentro

Las mochilas específicas de trekking suelen venir mejor preparadas que una mochila tipo “viaje”.

Calzado

Uso unas zapatillas de trekking impermeables. Concretamente utilizo habitualmente la marca Columbia porque me parecen muy cómodas.

En mi opinión, para hacer el Camino de Santiago:

  • No hace falta bota rígida de montaña.
  • Sí es importante que el calzado sea impermeable.
  • Y es fundamental no estrenar las zapatillas en el Camino para que ya estén adaptadas al pie cuando empieces.

Todo esto según mi experiencia caminando en otoño-invierno. En verano, es posible utilizar unas sandalias de senderismo para tener los pies más frescos; siempre que el camino no sea muy técnico ya que, en ese caso, los pies tienen que ir bien protegidos.

También llevo siempre unas chanclas para estar más cómodo en los albergues. Muy recomendables.


Ropa (sistema de capas)

La meteorología durante el Camino de Santiago puede ser muy variable según la zona por la que discurra y la época del año. 

En mis Caminos ha habido días soleados pero también frío y mucha lluvia. Incluso he sufrido una tormenta de nieve en la variante de los Hospitales del Camino Primitivo, en Asturias. Para mí ha sido de vital importancia llevar guantes, gorro de lana, una braga para el cuello… pero, por supuesto, en verano lo más probable es que sobren estas prendas.

Organizo la ropa por capas porque es como realmente mejor funciona en ruta. Este sistema es muy práctico ya que, en función de cómo vayan cambiando las condiciones meteorológicas, puedes adaptarte poniéndote o quitándote ropa fácilmente.


Bastón de senderismo

Llevo un bastón sencillo y barato pero que ha aguantado perfectamente más de mil kilómetros.

Hay quien lleva dos y quien no lleva ninguno. Mi opinión es clara: para el Camino de Santiago, al menos un bastón es muy recomendable.

Ayuda en:

  • Subidas largas.
  • Bajadas pronunciadas.
  • Tramos embarrados.
  • Cruces de arroyos.
  • Reducir carga sobre rodillas.

Lo recomendable es que el bastón ocupe muy poco cuando esta recogido. Eso hace más cómodo portarlo en la mochila cuando no lo estás utilizando.


Saco de dormir

Si durante el Camino de Santiago piensas dormir en albergues o no tienes planificado donde dormir, llevar un saco de dormir también puede ser imprescindible.

Yo utilizo un saco ligero, un Millet Baikal 750, con temperatura de confort de 10ºC.

Como siempre he hecho los Caminos en invierno y otoño me va muy bien. Es suficiente para dormir en interiores. No siempre lo uso porque en algunos albergues tienen mantas.

En verano probablemente bastaría con un saco sábana. Cuanto menos ocupe el saco, mejor.


Accesorios realmente útiles

Hay algunos accesorios que pueden no ser imprescindibles para todo el mundo pero que yo siempre llevo y utilizo.

  • Bolsas organizadoras. De esas típicas para usar con las maletas pero que vienen muy bien para que la mochila no acabe siendo un caos de cosas y puedas encontrar todo rápidamente.
  • Linterna frontal. Para utilizar por la noche en el albergue cuando ya se han apagado las luces, por si madrugas y comienzas la etapa cuando aún está oscuro…
  • Funda de almohada. En algunos albergues simplemente no hay o son de esas desechables, un poco incómodas. Una pequeña pesa y ocupa muy poco.
  • Tapones para los oídos. Para mi son imprescindibles ya que me ayudan a dormir mejor en los albergues, a salvo de ruidos y los ronquidos de otros peregrinos. Los que utilizo son de silicona y se pueden comprar en farmacias.

Tecnología

Llevo, por supuesto, un teléfono móvil con su correspondiente cargador.

En mi primer Camino llevé una cámara de acción con varios accesorios. Después la he dejado siempre en casa. Grabar ocupa tiempo, espacio y energía mental. Prefiero caminar.

Tampoco meto en la mochila una tablet ni ningún otro aparato. Cuantos menos trastos mejor. Menos peso y menos cosas de las que estar pendiente.


Cosas que NO llevo y no suelo echar de menos

  • Reloj (nunca suelo usar).
  • Poncho.
  • Jabón para lavar ropa.
  • Gafas de sol.
  • Crema solar (no he ido nunca en épocas de mucho sol).
  • Polainas

Son cosas que dependen de las preferencias de cada persona.  Por ejemplo, el clásico poncho peregrino para la lluvia puede ser muy útil pero yo voy más cómodo con un chubasquero. La crema solar seguramente es imprescindible en verano.


Lo que he ido cambiando desde mi primer Camino

  • Utilizo ahora una mochila específica de trekking.
  • Llevo un segundo pantalón para estar en los albegues más ligero y que ocupa menos que el que utilicé en los primeros Caminos.
  • Llevo menos accesorios secundarios como enganches de mochila, pinzas, etc.
  • No llevo cámara de fotos/video ni me obsesiono tanto capturar momentos. Quiero estar más presente y disfrutar del Camino.

Lo esencial funciona. Lo superfluo generalmente estorba. Llevar menos peso no solo es una cuestión práctica, también cambia la forma en que se vive el Camino.


Una reflexión final

Decidir qué llevar en la mochila es uno de los pasos más importantes en la preparación de tu Camino de Santiago. Es también un ejercicio de reflexión y de honestidad.

Aligerar la mochila es una cuestión fundamental. Pero no se trata de llevar menos por estética ni por postureo. Se trata de caminar mejor.

Cada objeto tiene un coste en forma de peso, espacio y atención. Y cuando caminas durante días, eso se nota.

Si estás preparando tu Camino, mi consejo es sencillo: lleva solo lo imprescindible. Ni más, ni menos.

Así, el peso de la mochila no se convertirá en un problema y podrás centrarte en lo esencial: caminar.